Tehilim 69

Al Músico principal: sobre Shoshanim: Salmo de David.

SALVAME, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el ser.
Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: He venido a abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios.
4 Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; se han fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: He venido pues a pagar lo que no he tomado.
Dios, tú sabes mi locura; Y mis delitos no te son ocultos.
No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor YHVH de los ejércitos; No sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.
Porque por amor de ti he sufrido afrenta; Confusión ha cubierto mi rostro.
He sido extrañado de mis hermanos, Y extraño a los hijos de mi madre.
Porque me consumió el celo de tu casa; Y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.
10 Y lloré afligiendo con ayuno mi persona; Y esto me ha sido por afrenta.
11 Puse además saco por mi vestido; Y vine a serles por proverbio.
12 Hablaban contra mí los que se sentaban a la puerta, Y me zaherían en las canciones de los bebederos de sidra.
13 Empero yo enderezaba mi oración a ti, oh YHVH, al tiempo de tu buena voluntad: Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, Por la verdad de tu salud, óyeme.
14 Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: Sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas.
15 No me anegue el ímpetu de las aguas, Ni me trague el abismo, Ni el pozo cierre sobre mí su boca.
16 Óyeme, YHVH, porque apacible es tu misericordia; Mírame conforme a la multitud de tus miseraciones.
17 Y no escondas tu rostro de tu sirviente; Porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.
18 Acércate a mi persona, redímela: Líbrame a causa de mis enemigos.
19 Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: Delante de ti están todos mis enemigos.
20 La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: Y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: Y consoladores, y ninguno hallé.
21 Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre.
22 Sea su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien por tropiezo.
23 Sean oscurecidos sus ojos para ver, Y haz siempre titubear sus lomos.
24 Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor de tu enojo los alcance.
25 Sea su palacio asolado: En sus tiendas no haya morador.
26 Porque persiguieron al que tú heriste; Y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
27 Pon maldad sobre su maldad, Y no entren en tu justicia.
28 Sean raídos del libro de los vivientes, Y no sean escritos con los justos.
29 Y yo afligido y dolorido, Tu salud, oh Dios, me defenderá.
30 Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, lo ensalzaré con alabanza.
31 Y agradará a YHVH más que sacrificio de buey, O becerro que echa cuernos y uñas.
32 Lo verán los humildes, y se gozarán; Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón.
33 Porque YHVH oye a los menesterosos, Y no menosprecia a sus prisioneros.
34 Alábenlo los cielos y la tierra, Los mares, y todo lo que se mueve en ellos.
35 Porque Dios guardará a Tzión, y reedificará las ciudades de Iehudá; Y habitarán allí, y la poseerán.
36 Y la simiente de sus siervos la heredará, Y los que aman su nombre habitarán en ella.