ENTONCES el profeta Elishá llamó a uno de los hijos de los profetas, y le dijo: Ciñe tus lomos, y toma esta alcuza de aceite en tu mano, y ve a Ramot de Gilad.
Y cuando llegares allá, verás allí a Iehu hijo de Josaphat hijo de Nimsi; y entrando, haz que se levante de entre sus hermanos, y mételo en la recámara.
Toma luego la alcuza de aceite, y derrámala sobre su cabeza, y di: Así dijo YHVH: Yo te he ungido por rey sobre Israel. Y abriendo la puerta, echa a huir, y no esperes.
Fué pues el mozo, el mozo del profeta, a Ramot de Gilad.
Y como él entró, he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo: Príncipe, una palabra tengo que decirte. Y Iehu dijo: ¿A cuál de todos nosotros? Y él dijo: A ti, príncipe.
Y él se levantó, y entróse en casa; y el otro derramó el aceite sobre su cabeza, y le dijo: Así dijo YHVH Dios de Israel: Yo te he ungido por rey sobre el pueblo de YHVH, sobre Israel.
Y herirás la casa de Ajav tu señor, para que yo vengue la sangre de mis siervos los profetas, y la sangre de todos los siervos de YHVH, de la mano de Izebel.
Y perecerá toda la casa de Ajav, y talaré de Ajav todo meante a la pared, así al guardado como al desamparado en Israel.
Y yo pondré la casa de Ajav como la casa de Iarovam hijo de Nevat, y como la casa de Baasa hijo de Ahía.
10 Y a Izebel comerán perros en el campo de Izreel, y no habrá quien la sepulte. En seguida abrió la puerta, y echó a huir.
11 Después salió Iehu a los siervos de su señor, y le dijeron: ¿Hay paz? ¿para qué entró a ti aquel loco? Y él les dijo: Vosotros conocéis al hombre y sus palabras.
12 Y ellos dijeron: Mentira; decláranoslo ahora. Y él dijo: Así y así me habló, diciendo: Así ha dicho YHVH: Yo te he ungido por rey sobre Israel.
13 Entonces tomaron prestamente su ropa, y púsola cada uno debajo de él en un trono alto, y tocaron el shofar 1, y dijeron: Iehu es rey.
14 Así conjuró Iehu hijo de Iehoshafat hijo de Nimsi, contra Joram. (Estaba Joram guardando a Ramoth de Gilad con todo Israel, por causa de Hazael rey de Siria.
15 Habíase empero vuelto el rey Joram a Izreel, para curarse de las heridas que los Siros le habían hecho, peleando contra Hazael rey de Siria.) Y Iehu dijo: Si es vuestra voluntad, ninguno escape de la ciudad, para ir a dar las nuevas en Izreel.
16 Entonces Iehu cabalgó, y se fué a Izreel, porque Ioram estaba allí enfermo. También Ajaziahu rey de Iehudá había descendido a visitar a Ioram.
17 Y el atalaya que estaba en la torre de Izreel, vió la cuadrilla de Iehu, que venía, y dijo: Yo veo una cuadrilla. Y Ioram dijo: Toma uno de a caballo, y envía a reconocerlos, y que les diga: ¿Hay paz?
18 Fué pues el de a caballo a reconocerlos, y dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Iehu le dijo: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? vuélvete tras mí. El atalaya dió luego aviso, diciendo: El mensajero llegó hasta ellos, y no vuelve.
19 Entonces envió otro de a caballo, el cual llegando a ellos, dijo: El rey dice así: ¿Hay paz? Y Iehu respondió: ¿Qué tienes tú que ver con la paz? vuélvete tras mí.
20 El atalaya volvió a decir: También éste llegó a ellos y no vuelve: mas el marchar del que viene es como el marchar de Iehu hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente.
21 Entonces Ioram dijo: Unce. Y uncido que fué su carro, salió Ioram rey de Israel, y Ajaziahu rey de Iehudá, cada uno en su carro, y salieron a encontrar a Iehu, al cual hallaron en la heredad de Naboth de Izreel.
22 Y en viendo Joram a Iehu, dijo: ¿Hay paz, Iehu? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Izebel tu madre, y sus muchas hechicerías?
23 Entonces Joram volviendo la mano huyó, y dijo a Ajaziahu: ­Traición, Ajaziahu!
24 Mas Iehu flechó su arco, e hirió a Joram entre las espaldas, y la saeta salió por su corazón, y cayó en su carro.
25 Dijo luego Iehu a Bidkar su capitán: Tómalo y échalo a un cabo de la heredad de Naboth de Izreel. Acuérdate que cuando tú y yo íbamos juntos con la gente de Ajav su padre, YHVH pronunció esta sentencia sobre él, diciendo:
26 Que yo he visto ayer las sangres de Naboth, y las sangres de sus hijos, dijo YHVH; y tengo de darte la paga en esta heredad, dijo YHVH. Tómale pues ahora, y échalo en la heredad, conforme a la palabra de YHVH.
27 Y viendo esto Ajaziahu rey de Iehudá, huyó por el camino de la casa del huerto. Y siguiólo Iehu, diciendo: Herid también a éste en el carro. Y le hirieron a la subida de Gur, junto a Ibleam. Y él huyó a Megiddo, y murió allí.
28 Y sus siervos le llevaron en un carro a Ierushaláim, y allá le sepultaron con sus padres, en su sepulcro en la ciudad de David.
29 En el undécimo año de Ioram hijo de Ajav, comenzó a reinar Ajaziahu sobre Iehudá.
30 Vino después Iehu a Izreel: y como Izebel lo oyó, adornó sus ojos con alcohol, y atavió su cabeza, y asomóse a una ventana.
31 Y como entraba Iehu por la puerta, ella dijo: ¿Sucedió bien a Zimri, que mató a su señor?
32 Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién es conmigo? ¿quién? Y miraron hacia él dos o tres eunucos.
33 Y él les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron: y parte de su sangre fué salpicada en la pared, y en los caballos; y él la atropelló.
34 Entró luego, y después que comió y bebió, dijo: Id ahora a ver aquella maldita, y sepultadla; que es hija de rey.
35 Empero cuando fueron para sepultarla, no hallaron de ella más que la calavera, y los pies, y las palmas de las manos.
36 Y volvieron, y dijéronselo. Y él dijo: La palabra de Dios es ésta, la cual él habló por mano de su sirviente Eliahu Tishbita, diciendo: En la heredad de Izreel comerán los perros las carnes de Izebel.
37 Y el cuerpo de Izebel fué cual estiércol sobre la faz de la tierra en la heredad de Izreel; de manera que nadie pueda decir: Esta es Izebel.